10 maneras en que Internet (tal y como la conocemos) puede morir

Alistair Croll ha escrito en Gigaom un curioso post en el que hace una lista sobre las 10 maneras en que Internet -tal y como la conocemos- desaparecerá en el futuro. Aquí va una traducción libre:

“A menudo pensamos en Internet como una plataforma para la comunicación global, en la que la información fluye de forma libre, los innovadores pueden lanzar nuevas aplicaciones a voluntad, y todo el mundo tiene su propia voz. Pero es poco probable que la Internet de nuestros hijos se parezca a la que conocemos ahora. ¿Cómo puede morir Internet? Hay 10 posibilidades:

1. Alguien destruye los DNS (Servicio de Nombres de Dominio). Internet se basa en los DNS. Pero si alguien rompe el modo fundamental en el que encontramos los sitios web, ya no podríamos confiar en las URL’s nunca más. El Phishing -o fraude informático- sería fácil. Domina el DNS e Internet será tuya.

2. Ataque de una red de zombies. Un número incalculable de PC’s esclavos están esperando a la intentona de los hackers del lado oscuro. Matt Sergeant, de Message Labs, calcula que la red de bots está formada por entre 5 y 10 millones de equipos (aunque algunos rebajan bastante esta estimación). Hoy, los bots saturan nuestros buzones de correo con spam. Pero en el pasado, han sido utilizados para atacar empresas y países, y para chantajear a sitios web. Al final, es una carrera de armamento en el que solo una de las partes respeta las reglas.

3. Fallo masivo en la infraestructura física. Si un accidente con un par de cables en el Mediterráneo puede hacer que Internet deje de funcionar para cientos de millones de usuarios, imagina lo que podría conseguir un ataque intencionado.

Internet puede morir

4. Guerra por fragmentación. Desde Usenet, la gente se ha ido agrupando con aquellos que piensan igual que ellos. En su libro “The Big Switch”, Nicholas Carr cita un estudio según el cual el 90% de los enlaces originados en en el seno de la comunidad conservadora y liberal permanecen en el seno de esa comunidad. Algunas herramientas de enlaces de referencia pueden ser configuradas para mantener a los visitantes en sitios que mantienen su punto de vista. ¿El resultado final? Islas de gente que piensa lo mismo, cada vez más seguros de que sólo hay una respuesta correcta, la suya propia. Se acabaron los sueños de una comunidad global tal y como la imaginaron los creadores de Internet.

5. Un virus realmente bueno acaba con los routers. El mecanismo auto-sanador de Internet recae en el Border Gateway Protocol (BGP). Pero, ¿y si alguien se cuela en los routers? En una presentación de NANOG, en 2006, Cisco se concentró en los puntos vulnerables y concluyó que “los ataques más dañinos son causados por una mala configuración deliberada de un router en el que se confía”. Corrompe el BGP y no sólo impedirás que fluya el tráfico en Internet, sino que también dañarás nuestra capacidad de llegar a los routers para arreglarlos.

6. Las actualizaciones rompen el funcionamiento de las actualizaciones. Casi todo el software está diseñado hoy en día para parchearse y mantenerse actualizado. Pero a veces el proceso de actualización automática desencadena sus propios problemas. El 16 de agosto de 2007, Skype se cayó en lo que la compañía dijo fue un efecto colateral de una actualización masiva a Windows. Sólo es cuestión de tiempo que una actualización se convierta en una pieza fundamental del software, haciendo imposible que se actualice a sí misma, y dejando así sin servicio a millones de usuarios hasta requerir una intervención manual.

7. La Red deja de ser neutral. Si los proveedores empiezan a cobrarnos por el acceso a los sitios de la misma manera que hacen las compañías de televisión por cable con su servicio Premium, pronto encontrarás un cargo de Google en tu factura mensual. Esto ocurre ya con muchos móviles que incluyen servicios de Facebook o YouTube. Es, quizá, la muerte más odiosa, porque significaría el fin de la innovación: nadie sería capaz de lanzar el próximo Skype, Twitter o YouTube sin la aprobación de los proveedores.

8. Los abogados se meten en el ajo. Internet ha sido un experimento de libertad de expresión. Eso puede haber llegado a su fin. Incapaces de perseguir a los propios sitios, los abogados la toman con las compañías de hosting y las de registro. Es así como el grupo suizo de banca Julius Baer silenció al “chivato” de Wikileaks. Y una vez que hay un precedente, vendrán otros casos. La industria discográfica se está planteando si puede perseguir a los proveedores por hacer posible la violación del copyright. Esta es la ironía de la neutralidad de la Red: cuando las telecos empiezan a tratar a diferentes bytes de forma diferente, dejan de ser “proveedores comunes” y pueden ser responsables por lo que transmiten, incluyendo contenido ilegal. Así que tendrán que responder.

9. Jardines vallados. Muchos países ponen restricciones al uso de Internet. El firewall de China -que incluye 30.000 personas clasificadas por usos impropios- es un buen ejemplo. Internet es una herramienta de intercambio social y esta “revolución” podría asustar a cualquier gobierno. Imagina, por ejemplo, que el congreso de Estados Unidos prohibiese la pornografía online y bloquease los sitios para adultos (que constituyen el 18.8 % de las visitas en 2004 según Hitwise). En vez de una Internet global, regresaríamos a los estándares de decencia impuestos por los legisladores. Sería como Dirty Dancing una vez tras otra.

10. El ser humano acaba consigo mismo. Como señalaba la revista Discover hace unos años, tenemos muchas maneras de acabar con nosotros mismos, desde las armas nucleares hasta las plagas, pasando por un agujero negro creado por nosotros mismos mediante un acelerador de partículas. ¿Y qué sería Internet sin usuarios?

Internet ha cambiado de forma ya, dejando atrás sus aspiraciones iniciales de academia libre para convertirse en una plataforma comercial controlada por empresas y proveedores. En muchos sentidos, el tiempo transcurrido entre el nacimiento de ARPAnet en 1969 y el fin de Netscape el pasado febrero constituye simplemente un reducido período en la historia que la generación Facebook no olvidará.”

Podéis leer el post original aquí.

Como no podía ser de otra manera, hay quienes se han tomado con humor estas profecías un tanto catastrofistas. Esta es la versión de coña: 10 formas (y pico) en las que Internet podría morir

2 comentarios sobre “10 maneras en que Internet (tal y como la conocemos) puede morir”

  1. Realidad y ficción sobre la ‘muerte’ de internet « nibarcomblog dijo:

    [...] lo que considera las diez formas en las que internet podría desaparecer o sufrir un gran colapso (existe una versión en castellano). [...]

  2. mueveme.es dijo:

    10 maneras en que Internet (tal y como la conocemos) puede morir…

    A menudo pensamos en Internet como una plataforma para la comunicación global, en la que la información fluye de forma libre, los innovadores pueden lanzar nuevas aplicaciones a voluntad, y todo el mundo tiene su propia voz. Pero es poco probable que…

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