Claves para un gran diseño
¿Qué diseños triunfarán en la web dentro de 20 años? Es muy difícil saberlo. Al ritmo que cambian las cosas, hacer proyecciones más allá de unos cuantos meses resulta demasiado aventurado. Lo que sí podemos hacer es echar un vistazo hacia atrás para aprender de los mejores, y para buscar la respuesta a la pregunta del millón: ¿Qué es lo que hace que un diseño triunfe?
Javier Mariscal -reconocido diseñador industrial- ha elaborado su lista de favoritos. Nosotros hemos elegido los que nos han parecido más interesantes y los hemos analizado. Todos cumplen una condición: en su momento fueron modernos e inovadores y, con el paso del tiempo, se han convertido en auténticos “clásicos”. Mediante el siguiente repaso vamos a extraer algunas de las claves para conseguir un gran diseño en cualquier ámbito. Incluso fuera de la web (ese extraño mundo exterior)…

Resistente, versátil. ¿Que ocurre cuando un diseño aguanta el paso del tiempo? Que se convierte en un clásico. Los vaqueros Levis 501 fueron creados allá por 1890 con un objetivo claro: resistir. Y lo han logrado desde todos los puntos de vista. Han llegado en perfecta forma hasta hoy. Algo casi increíble en el mundo de la moda, donde los productos se quedan obsoletos de una temporada para otra. El secreto de estos pantalones es que resisten, que combinan con cualquier cosa y, por qué no decirlo, que simbolizan el triunfo de una cultura dominante, la americana.
Bueno, bonito, barato, una combinación infalible para el éxito. La cafetera Bialetti Moka Express, de 1950, es una muestra de que la fama, muchas veces, se hace esperar, porque en realidad nació en 1933, pero no alcanzó el éxito hasta casi 20 años más tarde. Y hasta hoy. Es barata y hace un café más que digno. El señor del bigote -el tal Bialetti, suponemos- no es George Cloney, ni el resultado final es tan refinado como el de una Netspresso, pero claro, es que no es lo mismo pagar 10 que 300…
Respuesta a una necesidad. La segunda guerra mundial dejó un panorama desolador. La comida escaseaba y tirar las sobras a la basura era un lujo que la gente no podía permitirse. Fruto de este contexto nació la mítica batidora Turmix, 1943-1944, que permitía, entre otras cosas, transformar los restos de comida en sabrosos purés…

“Me siento bien”. Se venden sensaciones. La Vespa es, en palabras de Mariscal, “un sillón con ruedas que da buen rollo“. La fabricó un ingeniero aeronáutico italiano llamado Corradino D’Ascanio en 1946. El secreto no era el motor, sino el chasis. Añadiendo notables variaciones técnicas, la Vespa ha llegado hasta nuestros días con excelente salud. Sigue siendo un icono del diseño. Y es que no se vende sólo un producto; se vende una “experiencia”, un paquete de sensaciones.
Nuevos materiales, nuevas oportunidades. En este caso, una oportunidad para “sentarse bien”. El hito lo marcó la Plastic Side Chair de Vitra, creada en 1950. Fue la primera silla de fabricación industrial realizada en plástico. El objetivo, perfectamente logrado, era el de fabricar una sila cómoda y económica aprovechando los nuevos materiales disponibles.
Sustanciar la filosofía de una época: usar y tirar. BIC hizo historia con sus productos desechables: primero el bolígrafo, en 1959, después el mechero, en 1973, y finalmente la maquinilla de afeitar, allá por 1975. Fue el triunfo de una filosofía ya superada, en una época en la que se pensaba que los recursos eran infinitos e inagotables. Hoy sabemos que las cosas no son así. Toca reciclar y volver a utilizar. La percepción social y cultural ha cambiado. Por eso, ha llegado el tiempo de los “productos verdes”, los coches “ecológicos”, el ahorro de energía, etc. Lo dicho: una nueva filosofía.

Respeto a la inteligencia del usuario. La clave del éxito de LEGO, creado en 1958 por un danés, radica en que trata a los usuarios con respeto. Los niños son inteligentes, y LEGO respeta esa inteligencia y les proporciona una excelente herramienta para ejercitar su creatividad. Desde luego, pensar que el usuario es tonto y que se contenta con cualquier cosa no ha sido nunca el camino correcto. Y los más pequeños no son una excepción. Ésta es la prueba.
En cualquier lugar, en cualquier momento. ¿Portátil? En aquella época sí. La máquina de escribir Valentine, de Olivetti (1969), podía llevarse de aquí para allá. Sólo hacía falta unos buenos biceps… Eso sí, no daba problemas de batería, ni de conexión. Permitía a los periodistas escribir en casa, en la oficina, a pie de calle o en el parque.

Un diseño que seduce. En aquella época, fumar tenía su “glamour”. Una gitana envuelta en humo era la imagen perfecta de la perdición y el placer. El diseño de las cajetillas de tabaco Gitanes, en 1946, llevó el poder de seducción hasta el límite.
Un diseño que enamora. La camiseta I Love NY (1977) llegó enseguida al corazón de todos los usuarios, neoyorquinos y visitantes, y se ha convertido en todo un símbolo. En origen, el reto era crear un diseño para la publicidad del estado de Nueva York. El éxito fue tal que todavía se emplea el mismo concepto en cientos de lugares y en diferentes formatos (chapas, postales, tazas, llaveros, gorras, ratones, salvapantallas, etc..)


Inmediatez. La cámara Polaroid asombró al mundo en 1947 revelando y positivando la imagen en tan sólo 60 segundos. La tecnología ha seguido avanzando a toda velocidad dejando atrás esta herramienta -ya no se vende la película para este tipo de cámaras- pero el concepto ha llegado intacto hasta nuestro días: resultados inmediatos.
Pequeño, compacto, usable. Los aparatos gigantes son incómodos y asustan a los usuarios. Y con razón. Además, ocupan demasiado espacio en nuestros pisos y apartamentos. En 1984 nuestras viviendas no eran tan pequeñas, pero el nacimiento del Apple Macintosh Classic constituyó todo un hito. Era pequeño y manejable. La cara más amable de una informática que, por aquel entonces, era una auténtica desconocida en muchos ámbitos.
Un paso más. ¿Qué tendrá esa ruedita que a todo el mundo vuelve loco? Es, simplemente, la forma más cómoda y sencilla de desplazarse por un menú. Con su Ipod, Apple volvió a dar en el clavo del gran diseño.


25 de February, 2008 - 10:15 am
[...] Claves para un gran diseño. Por Daniel Andueza. [...]
25 de February, 2008 - 4:31 pm
Claves para un gran diseño en la Web…
¿Qué diseños triunfarán en la web dentro de 20 años? Es muy difícil saberlo. Al ritmo que cambian las cosas, hacer proyecciones más allá de unos cuantos meses resulta demasiado aventurado. Lo que sí podemos hacer es echar un vistazo hacia atr…
20 de May, 2009 - 2:45 am
Creo que los diseños atemporales son los que se ciñen a la necesidad que intentan satisfacer. El cuadro de la bicicleta ha permanecido invariante durante un siglo; la letal AK47 se ha fabricado por más de 60 años. Simplemente, son cosas que hacen lo que tienen que hacer.