10+1 errores a la hora de diseñar un aplicación

Jakob Nielsen, conocido gurú de la usabilidad, hace un repaso a los 10 errores más comunes en el diseño de aplicaciones web. A continuación, un resumen con lo más interesante:

  1. Uso de controles que no son estándar
    Los enlaces operativos, botones, radio-buttons, check boxes y las barras de scroll son las unidades léxicas de nuestro diccionario de diseño. A través de esas “palabras” podemos establecer un diálogo o interacción con el usuario. Introducir una palabra en otro idioma -por ejemplo, un botón que no se ajusta a los estándares- provocará confusión en el usuario y puede llegar a arruinar el diálogo por completo.Desde hace años, una de las víctimas favoritas del “diseño casero” han sido las barras de scroll, que muchas veces consiguen que el usuario se pierda varias opciones. Esta temporada, vuelven a estar de moda. Si durante los últimos 30 años algunos de los mejores diseñadores de interacción han trabajado para definir el aspecto estándar de estos controles, parece difícil que, a estas alturas, alguien invente un botón mejor en casa, durante el fin de semana…

    1a. Parece un control, pero no lo es. Esta es una versión clásica del problema: textos y titulares subrayados y coloreados que parecen enlaces pero no lo son, imágenes que parecen botones pero no inician ninguna acción, etc.

  2. Inconsistencia
    La confusión aparece cuando una aplicación utiliza diferentes palabras o comandos para hacer la misma cosa, o cuando una misma palabra sirve para realizar múltiples acciones. La confusión aumenta cuando esa palabra se mueve y cambia de lugar. Utilizar el mismo nombre para la misma cosa siempre en el mismo lugar hace que las cosas sean más sencillas. Conviene no perder de vista la “Doble D”: las Diferencias son Difíciles…
  3. Acciones que no se perciben
    ¿Qué es lo que los objetos permiten hacer? Es importante que esas funciones puedan ser percibidas por el usuario simplemente con observar el objeto, antes de utilizarlo. Por ejemplo, un checkbox permite la activación y desactivación. Él usuario lo sabe con solo verlo. Todo está claro. Pero hay decenas de objetos visibles en una aplicación -en sentido estricto, desde el primer al último pixel- y el usuario no pude dedicarse a jugar con ellos para ver si inician alguna funcionalidad. El ejemplo clásico de “acción que no se percibe” es el de muchos diseño “drag and drop”: en la mayor parte de las ocasiones resulta difícil de detectar para el usuario. Porque, ¿cómo sé qué es lo que puedo arrastrar y hacia dónde?Los principales síntomas de estas “acciones invisibles” son:

    • Los usuarios se preguntan ¿qué es lo que hago aquí?
    • Los usuarios no se dirigen a una función que podría ayudarles
    • Se necesita emplear un montón de textos para ayudar a resolver estos dos problemas

    3.a Enlaces diminutos
    Algunas áreas vinculadas son tan diminutas que, aunque el usuario intente hacer clic en el interior, muchas veces no acierta y pincha fuera. El resultado: acaba por pensar que esa área no tiene ninguna opción asociada. Este caso se registra, especialmente, con los usuarios mayores y las personas con discapacidad.

  4. No hay feedback
    Para mejorar el feedback hay que:

    • Mostrar a los usuarios la situación actual del sistema
    • Explicarles cómo se han interpretado sus peticiones
    • Hay que decirles qué está pasando

    Porque, si obligas a los usuarios a “adivinar” qué es lo que está pasando, es muy posible que se equivoquen.

    4.a Barra de progreso
    Una variante típica de este error consiste en no notificar al usuario cuando las acciones van a tardar en ejecutarse. Los usuarios pueden pensar que la aplicación se ha roto, o que el proceso ha fallado, lo que les llevará a iniciar nuevas acciones sin completar la que estaban llevando a cabo. Si la tarea requiere tiempo, siempre está bien mostrar una barra de progreso.

  5. Malos mensajes de error
    Los mensajes de error son una forma especial de feedback: sirven para comunicar al usuario que algo ha ido mal. El error más común es explicarle al usuario que algo ha ido mal sin decirle por qué y cómo puede subsanar el problema.
  6. Preguntar por la misma información dos veces
    Los usuarios no tendrían que introducir la misma información más de una vez. Después de todo, se supone que los ordenadores son bastante buenos recordando datos…
  7. No hay valores “por defecto”
    El uso correcto de valores “por defecto” ayuda al usuario:

    • a completar las operaciones con mayor rapidez
    • a comprender el funcionamiento de la aplicación a través de ejemplos
    • a dirigir y ayudar a los usuarios novatos
  8. Sumergir a los usuarios de golpe en la aplicación
    La mayor parte de las aplicaciones web -excepto las tradicionales, tipo office- resultan desconocidas para los usuarios, que se acercan a ellas sin ningún esquema conceptual. El usuario no sabe cómo funciona la aplicación, ni qué debe hacer, y tampoco qué puede esperar de ella. Y, por desgracia, no está dispuesto a leerse el manual de instrucciones. Un error común es sumergirle de forma directa en la aplicación sin proporcionarle, antes, unas referencias básicas: una lista corta de puntos descriptivos, una imagen aclaradora, etc.
  9. No indicar cómo será utilizada la información
    Un ejemplo clásico es el del campo “nickname” a la hora de registrarse para una aplicación. Muchos usuarios no se dan cuenta -nadie se lo dice- que ese apodo servirá para identificarles en sus posts para el resto de la eternidad, e introducen un nombre inapropiado.
  10. Funcionalidades basadas en la estructura de la organización y no en el usuario
    Muchas aplicaciones exponen su “ropa sucia”, ofreciendo información y funcionamiento que reflejan el punto de vista interno de la organización mucho más que las necesidades reales de los usuarios.

+1. Un fallo extra: el botón “Reset” en formularios
Mostrar un botón de borrado dentro de un formulario constituye, prácticamente siempre, un error. El botón de “reset” acaba con todos los datos introducidos por el usuario. Esto solo puede sur útil si los usuarios desean rellenar de forma repetida el mismo formulario con diferentes datos, cosa que muy raras veces ocurre (salvo que sean operarios de Call Center). Facilitar la destrucción de datos viola uno de los principios básicos de la usabilidad: respetar y proteger el trabajo del usuario casi a cualquier coste (de ahí los mensajes de confirmación cuando se realizan acciones consideradas “destructivas”).

Nielsen advierte, eso sí, de que los peores errores a la hora de diseñar una aplicación son
a) solucionar el problema equivocado
b) ofrecer la funcionalidad equivocada para el problema correcto
c) crear una funcionalidad demasiado complicada para los usuarios

Podéis encontrar el post original en useit.com

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